La importancia de cuidar tu piel

Al oír la palabra escara, probablemente te suene a cualquier cosa menos lo que es, un tipo de lesión cutánea.

Antes de entrar en materia sobre lo que significan estas heridas en la piel, hagamos un breve repaso de esa estructura tan maravillosa que nos envuelve y que en demasiadas ocasiones maltratamos.

Nuestra piel

Es nuestra armadura, nos protege del clima y otros elementos externos creando una excelente barrera protectora.

Los humanos tenemos aproximadamente 2m² de este tejido flexible y resistente, variando su grosor entre los 0,5mm de los parpados hasta su zona más gruesa en los talones con 4mm.

Este tejido vital es el sistema de órganos más grande del cuerpo humano.

Su estructura

La piel, es un órgano dinámico que experimenta cambios continuos y compuesto de tres capas principales:

  • Epidermis
  • Dermis
  • Hipodermis

Capas de la piel

La epidermis, es la capa externa, por lo que es posiblemente la zona más importante del cuerpo, ya que nos protege del entorno hostil.

En esta capa predominan las células llamadas queratinocitos en un 80-90%

Los queratinocitos, son células que contienen lípidos y una proteína muy dura llamada queratina, que también se encuentra en el pelo y las uñas.

También contiene melanocitos, otra importantísima célula cuya principal función es la producción de melanina​ muy necesaria en la protección contra los rayos solares.

Contiene otras células menos conocidas como las Langerhans directamente implicadas en el sistema inmunológico y las células de Merkel para el sistema nervioso.

Esta capa es muy cambiante debido a la descamación cutánea, un proceso natural que puede verse afectado por nuestros hábitos de vida.

La dermis es la capa de la Piel situada bajo la epidermis de una manera firme conectada a la misma.

Se unen por la membrana basal de la epidermis a la dermis.

Funciones principales

  • Estructural
  • Nutre a la epidermis
  • Protectora
  • Sensitiva
  • Termorreguladora

Ofrece una función estructural ya que sustenta la epidermis.

También es la encargada de nutrir a la epidermis, ya que esta carece de capilares sanguíneos, por lo que depende de la dermis para la supervivencia.

Actúa eficazmente como defensa de la Piel contra los traumatismos, gracias a su grosor que es 20 o 30 veces mayor que la epidermis.

Su alta concentración en fibras colágenas y elásticas (colágeno y elastina) aportarán elasticidad a toda la piel.

Función sensitiva, en esta capa se encuentran las células y estructuras nerviosas encargadas de enviarnos sensaciones como por ejemplo:

  • Calor.
  • Frio.
  • Dolor.
  • Cosquillas.
  • Presión.

Función termorreguladora, el riego de la dermis puede contraerse si hace frío y expandirse si hace calor.

El sudor se inicia en las glándulas sudoríparas situadas en la dermis, compuestas por delgados y largos tubos.

De ahí la importancia de la DERMIS en cuanto al cuidado del  paciente.

La Hipodermis (Tejido subcutáneo) es la capa más baja, utilizada principalmente para almacenar la grasa.

Protege estructuras orgánicas y osteoarticulares además de ayudar a mantener la temperatura del organismo.

La salud de nuestra piel

Ahora que entendemos un poquito mejor la compleja estructura de nuestra piel, veamos sus problemas más habituales.

Las consecuencias de malas praxis en pacientes dependientes si no les  atendemos correctamente serán fatales para su piel, con mayor o menor gravedad, siempre dependiendo de los cuidados que hayamos ofrecido.

Las lesiones en piel y/o dermatitis están  asociadas a diversas circunstancias:

  • Alimentación deficiente.
  • Demencia.
  • Humedad provocada por heces, orina, sudor… etc)
  • Movilidad reducida.

UPP/LPP y Dermatitis Asociada a la Incontinencia DAI

Las UPP o Lesiones por presión LPP, lesión localizada en la piel y/o tejido bajo la misma por lo general sobre prominencias óseas, zonas de mayor riesgo como consecuencia de la presión, o la presión en combinación con las fuerzas de cizalla o fricción.

Estas pueden aparecen sobre tejidos blandos sometidos a presión externa por diferentes materiales o dispositivos clínicos, (alguna  irregularidad en asiento de silla de ruedas, tubo de oxigenación mal colocado bajo la piel),  pero en general suele ser por presión prolongada y constante en sedestación o encamado, pasado un periodo de tiempo producirá en las zonas con mayor riesgo una  isquemia o inicio de UPP en (EPIDERMIS, DERMIS o HIPODERMIS) llegando incluso a los músculos o deterioro de los huesos.

Que aparezca o no la UPP, va a depender en gran medida del mayor o menor tiempo que actué la presión y el grado de la misma o cizalla/friccion, esto hará que la UPP alcance grados mayores o derivar a un grado muy bajo, e incluso poder evitar UPP.

La DAI, Dermatitis asociada a la incontinencia, esta lesión a diferencia de las UPP son localizadas en la piel, la cual no suele afectar tejidos subyacentes o bajo piel.

Puede presentarse como un eritema (enrojecimiento, sarpullido, irritación, inflamación), causada por una exposición continuada a la humedad.

Esta humedad generalmente proviene de las heces y la orina además de la fricción constante del aseo en la misma zona.

Es muy importante realizar un correcto secado sobre todo en zonas genitales y con mucho pliegue de la piel.

En resumen, como norma para que se produzca una UPP/LPP, tendríamos cuatro posibles causas de mayor riesgo  para padecerla:

  • Presión.
  • Fricción – Cizalla.
  • Humedad.
  • Nutrición.

Por qué aparecen estas lesiones

Podrían presentarse lesiones combinadas o multifactoriales, combinación de dos  factores y sus múltiples variables o incluso las cuatro.

A continuación explicaremos estos factores de riesgo y como evitarlos para no producir UPP/LPP.

  • Presión: Una fuerza actúa de manera perpendicular a la piel como consecuencia del propio peso o gravedad, provocando un aplastamiento tisular (en órgano de la piel) entre dos planos duros, uno perteneciente al paciente, zona ósea por ejemplo y otro externo a él, zona de contacto en colchón por ejemplo.

La aparición de la UPP depende principalmente de dos factores, grado de presión y tiempo de exposición.

Cuanto mayor sea el tiempo ejerciendo presión o actuando fuerzas de cizalla, mayor grado  de posible UPP.

Al contrario, cuanto menos tiempo de exposición de la presión en estas zonas de alto riesgo, aún siendo mayor grado de Presión puede dar lugar a una UPP de grado muy bajo e incluso evitarla.

  • Fuerzas de Cizalla: Son las presiones ejecutadas en la piel cuando un paciente de poca movilidad/nula, sentado o tumbado  en la cama se mueve ejerciendo fuerzas laterales y/o deslizamientos si se deja que resbale provocados por si solos  o cuando se recoloca al mismo tirando de él.

Estas fuerzas hacen que la piel y las capas subcutáneas queden adheridas a la superficie donde tengamos colocado al paciente, (colchón, asiento) mientras que las capas musculares se deslizan en la misma dirección del movimiento al que sometemos el cuerpo.

  • La fricción: Lesión en piel que tiene aspecto de erosión/abrasión.

Está resulta del roce entre dos superficies, es decir por ejemplo la zona de los talones y el colchón, los isquion y zona de contacto en sedestación.

  • Humedad: Ante su presencia tenemos mayor riesgo de úlceras.

La  resistencia de la piel  a otros factores físicos se reduce a causa de la humedad, es decir factores como la presión o las fuerzas de cizallamiento/fricción.

La procedencia de la humedad  podría ser, por la transpiración, del drenaje de una herida, vómitos, sistema de humidificación de Oxigeno y de incontinencia.

Cuanto mayor sea el  tiempo de exposición a la humedad, aumenta el riesgo a UPP/LPP.

También se puede presentar humedad entre los pliegues de la piel en personas obesas.

Por ejemplo debajo de las mamas, o de las nalgas, la humedad y  la presión ejercida por la propia piel entre pliegues, daría lugar a maceración y UPP/LPP.

  • Nutrición Deficiente: Aumenta el riesgo de aparición de úlceras por presión.

Esto es debido a que los pacientes con una baja nutrición presentan atrofia muscular y reducción del tejido subcutáneo, por ende los efectos de la presión se ven aumentados.

El riesgo que desencadena una nutrición deficiente está relacionado con:

  • Edema: Relacionado con un deficiente balance de líquidos y electrolitos, ya que desencadena una migración de líquido extracelular a los tejidos produciéndose el edema. El riego sanguíneo al tejido edematoso se ve reducido.
  • Anemia: La presencia de anemia aumenta el riesgo de UPP porque los menores valores de Hb, ocasionan una disminución de la cantidad de oxigeno en sangre y por consecuente a los tejidos.

Existen otros factores relacionados con el sexo, edad, patología subyacente y condiciones de heridas.

Otras condiciones que predisponen las UPP

  • Infección: El paciente con infección suele tener fiebre, alterando el metabolismo, haciendo que un tejido hipóxico sea más susceptible a lesiones.

Además un episodio febril, produce diaforesis contribuyendo a una humedad excesiva.

  • Alteración de la circulación periférica: Al disminuir la circulación periférica, el tejido se vuelve hipóxico y más susceptible a las lesiones isquémicas.

Esto se da en pacientes con problemas vasculares, shock o con farmacoterapia vasopresora.

  • Obesidad: La vascularización del tejido adiposo es escasa, por lo que los tejidos adiposos y subyacentes son más susceptibles a los daños isquémicos.
  • Caquexia: El paciente caquéxico a perdido el tejido adiposo necesario para proteger las prominencias óseas de la presión.

Zonas de riesgo

Diferentes estudios de prevalencia de UPP/LPP mencionan las regiones con mayor frecuencia de aparición de estas lesiones en personas encamadas, suelen ser 5 puntos los más críticos:

  • Talones.
  • Sacro.
  • Trocánteres.
  • Glúteos.
  • Escápulas.

Para los enfermos dependientes es muy importante mantener una correcta higiene postural para aliviar y reducir presiones.

La zona de riesgo en sedestación será:

En el caso de la DAI región genital, perianal y glúteos.

Es muy importante entender que estas lesiones de piel son resultado de la combinación de factores:

  • Edad avanzada.
  • Enfermedades crónicas.
  • Hospitalización.
  • Nutrición deficiente.
  • Hidratación deficiente.
  • Incontinencia urinaria y fecal.
  • Movilidad reducida.
  • Obesidad mórbida.

Estos factores son determinantes para generar un aumento en el riesgo de presentar UPP o DAI.

Estadios de las Escaras

Fase 1 

En esta fase inicial se observa eritema o enrojecimiento en la piel que aún se mantiene íntegra.

Al presionar la piel se mantiene el enrojecimiento, en pieles oscuras posemos observar tonos rojos, azules o morados.

Pueden producirse cambios en la temperatura de la piel (caliente o fría), también en la consistencia del tejido así como los primeros dolores y escozores.

Fase 2 

Aquí las molestias se han acrecentado mucho, la piel ha perdido grosor afectando a la epidermis, dermis o ambas.

Estamos ante una herida superficial con aspecto de abrasión, ampolla o cráter superficial.

Fase 3 

Las molestias han dado paso a mucho dolor debido a una pérdida total del grosor de la piel.

Necrosis del tejido subcutáneo, esta lesión puede extenderse en profundidad agravando el estado de la herida.

Fase 4 

Situación crítica de las heridas provocada por pérdida total del grosor de la piel con destrucción extensa y necrosis del tejido que puede derivar en lesiones musculares, huesos y tendones.

A partir de una fase 2 el paciente debe recibir cuidados médicos profesionales.

Escalas de valoración para el riesgo de UPP

escarasEn pacientes postrados en cama o silla de ruedas es necesario realizar una exhaustiva valoración de los factores de riesgo de ulceración, siendo este el primer paso para la puesta en práctica de los cuidados de prevención.

Una escala de valoración del riesgo de UPP es una herramienta o filtro diseñado como ayuda a los profesionales sanitarios para identificar a los pacientes que pueden desarrollar una UPP.

Las escalas de valoración del riesgo de presentar upp, son un importante instrumento para la valoración y toma de decisiones para la atención del enfermo.

Una correcta valoración del estado del paciente aumentará la calidad de los cuidados prestados al enfermo.

En resumen, si nos detenemos un segundo y pensamos, (…………… )

Podríamos evitar las UPP y DAI?

La respuesta es SI, al menos un porcentaje muy alto de las posibles UPP y DAI, según múltiples estudios.

¿Qué errores cometemos o malas praxis?

Los familiares de personas dependientes al cuidado de ellos, generalmente por desconocimiento no los atienden correctamente.

En el caso del personal sanitario, disponen de protocolos de actuación adecuados a cada enfermo.

El descuido del día a día, por dejadez o aburrimiento suelen ser los errores más habituales.

Ante la falta de medios, está demostrado que habrá más trabajo por hacer, pero realmente merece la pena por la salud y bienestar de todos atender correctamente al paciente enfermo.