Cómo cuidarse durante el embarazo

Si estás embarazada, felicidades y si además eres primeriza, decirte que es una etapa muy bonita, pero cuídate para difrutarlo al máximo.

Los cuidados en el embarazo son fundamentales y varían en función de cada mujer y el tipo de embarazo.embarazo

La alimentación, el ejercicio físico y el sueño son algunos de los cuidados básicos que debes tener en cuenta para conseguir un embarazo perfecto.

Ahora que comes por dos ¡o más!, no es el mejor momento para ponerse a contar calorías o iniciar una dieta, tampoco lo es para abusar de demasiadas grasas.

De hecho, ocurre justamente lo contrario se necesitan aproximadamente 300 calorías diarias más, sobre todo en la etapa avanzada del embarazo.

Comer de forma saludable siempre es importante y especialmente durante el embarazo.

Por tanto, debemos asegurarnos de que las calorías que ingerimos proceden de alimentos nutritivos que contribuyen al crecimiento y desarrollo de nuestro bebé.

La alimentación para las embarazadas

Es recomendable seguir una dieta equilibrada que incorpore estos alimentos:

  • Carne magra.
  • Frutas.
  • Verduras.
  • Pan integral.
  • Productos lácteos de bajo contenido en grasas.

Tan importante es comer bien como hacerlo con precaución para reducir el riesgo de enfermedades alimentarias.

Debes ser muy rigurosa con la higiene de los alimentos además de lavarte muy bien las manos antes y después de su manipulación.

El sistema inmunitario de las embarazadas se debilita con lo cual serás más expuesta a las bacterias.

Hay dos tipos de  infecciones especialmente peligrosas para la salud de tu bebé:

Estas intoxicaciones alimentarias, para la madre generalmente suelen derivar en una enfermedad leve.

Sin embargo, pueden poner en peligro la vida del feto y provocar anomalías congénitas o incluso el aborto.

Evita el consumo de estos alimentos durante el embarazo:

  • Leches, zumos y sidra de manzana no pasterizados.
  • Quesos cremosos no pasterizados (a menudo vendidos como “frescos”), incluyendo el queso azul o Roquefort, el de cabra, el queso feta, el Brie y el Camembert.
  • Huevos crudos o alimentos que contengan huevo crudo.
  • Embutidos, fiambres o salchichas.
  • Carnes, pescados o mariscos crudos o poco hechos.
  • Evitar comer ciertos pescados como el tiburón, pez espada, caballa gigante, atún.

(Estos pescados pueden contener altos niveles de mercurio, que pueden provocar lesiones cerebrales en el feto en proceso de desarrollo).

Nutrientes esenciales necesarios durante el embarazo

Ácido fólico:

¿Por qué es tan importante el ácido fólico?

Los estudios han mostrado que tomar suplementos de ácido fólico un mes antes de la concepción y durante los tres primeros meses de embarazo reduce en hasta el 70% el riesgo de que el bebé nazca con un defecto del tubo neural.

El tubo neural, es la estructura que dará lugar al cerebro y a la columna vertebral del bebé.

Cuando el tubo neural no se forma o cierra correctamente, puede dar como resultado una espina bífida.

Calcio:

Se debería aumentar el aporte de calcio para impedir que se le descalcifiquen los huesos.

Los requerimientos de calcio de un bebé en proceso de crecimiento son muy altos.

Entre las fuentes ricas en calcio se pueden incluir:

  • Lácteos bajos en grasas, incluyendo la leche, el queso pasterizado o el yogur.
  • Almendras.
  • Cereales.
  • Espinacas.
  • La col rizada o el brócoli.

Hierro:

El hierro es necesario para fabricar hemoglobina, una hemoproteína de la sangre que forma parte de los glóbulos rojos.

Los glóbulos rojos circulan por el cuerpo para transportar oxígeno a todas las células.

Si una persona no tiene suficiente hierro, su cuerpo no podrá generar suficientes glóbulos rojos.

Esta deficiencia provoca que sus tejidos y órganos no reciban el oxígeno que necesitan para funcionar correctamente.

Entre los alimentos ricos en hierro se incluyen:

  • Carne roja.
  • Salmón.
  • Huevos.
  • Frutas deshidratadas.

Hidratación

Debes prestar especial atención a la ingesta de líquidos, siendo recomendable beber al menos 2 litros de agua al día.

Es necesario mantener unos niveles adecuados de agua en tu organismo para la formación de líquido amniótico, muy importante en el desarrollo del feto.

Durante la gestación tu cuerpo experimenta una serie de cambios que multiplican el consumo de agua.

Uno de estos cambios es el volumen sanguíneo que aumenta significativamente durante el embarazo, aproximadamente 1 litro y medio.

Este incremento favorece una subida de la temperatura corporal provocando un mayor consumo de líquidos.

Beber suficiente agua cada día, además te ayudará a evitar problemas habituales, como la deshidratación y el estreñimiento.

Actividad física cada día

Durante el embarazo se produce una hormona denominada relaxina, que ayuda a relajar el útero para facilitar el parto.

La parte negativa de esta hormona es que debilita los ligamentos, lo que puede provocar cierta pérdida de estabilidad y ser más propensa a lesiones.

Estarás más expuesta a torceduras o distensiones, sobre todo en lo que se refiere a las articulaciones de la pelvis, las lumbares y las rodillas.

En general, el cuerpo de la embarazada es más propenso a sufrir algún tipo de lesión, de ahí la importancia de fortalecer la musculatura.

Es muy aconsejable realizar al menos dos horas y media a la semana de actividad aeróbica de intensidad moderada a aquellas mujeres que no sean muy activas de por sí ni realicen actividades exigentes.

Entre otros beneficios, el ejercicio físico moderado te ayudará a:

  • Dormir mejor.
  • No excederte de peso.
  • Mejora tu aspecto físico.
  • Prepararte para el parto.
  • Reducir tu tiempo de recuperación posparto.
  • Reducir los problemas físicos más habituales asociados con el embarazo, como el dolor de espalda o las piernas hinchadas.

Los dolores de espalda constituyen una de las molestias más típicas de cualquier embarazada.espalda-embarazo

La curvatura de la espalda durante el embarazo puede llegar a variar hasta 28º buscando una compensación por el aumento de peso en el abdomen manteniendo la necesaria estabilidad en nuestro centro de gravedad.

El Pilates y el Yoga son actividades de bajo impacto que trabajan tanto la fuerza como la flexibilidad y la relajación, acompañadas de otras actividades como andar o nadar pueden ser una excelente opción.

Para reducir la hinchazón y además lucir unas piernas preciosas lo mejor es usar medias de compresión para embarazadas.

Descanso

Los cambios que sufre el cuerpo para cobijar en su interior una nueva vida son tan drásticos que el cansancio hará mella inevitablemente.

Algunos médicos recomiendan dormir sobre el costado izquierdo, esta postura mejora el flujo sanguíneo hacia la placenta y, por tanto, la cantidad de oxigeno que le llega al bebé.

Dormir-embarazoProbablemente la postura más cómoda sea estirada sobre uno de los costados con las rodillas flexionadas.

Esta postura facilita la función cardíaca, porque impide que el peso del bebé comprima las grandes venas y arterias que transportan sangre entre el corazón y las extremidades inferiores.

Ayuda a prevenir las varices, el estreñimiento, las hemorroides y las piernas hinchadas.

Descansar sobre cualquiera de los dos costados va bien y permite liberar la espalda de parte del peso que tiene que cargar durante el día.

Elegir una buena cama articulada también te ayudará a dormir mejor y a relajar tus piernas teniéndolas elevadas.

Para estar más cómoda, la ayuda de cojines entre las piernas, detrás de la espalda y debajo del vientre, es una buena opción.

Disfruta de tu embarazo con todas las garantías para la salud de tu bebé.

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