Termoterapia

El uso del calor como agente terapéutico es utilizado desde tiempos inmemoriales.

Antiguamente la técnica habitual era aplicar paños calientes, aceites y ceras en la zona a tratar además de disfrutar de los Spa de la época.

Termoterapia

Lo que hoy conocemos como Spa (Salutem Per Acqua), durante el imperio romano eran las salas caldarium y baños termales.

En los antiguos pueblos romanos los baños se conocían como Balmes o balneum y si estos eran públicos Therma o Thermae.

En la época Romana los ciudadanos que no podían permitirse tener uno de estos baños en casa, acudían a las termas públicas como terapia física y mental.

Eran populares centros de reunión y vida social aptos para todos los ciudadanos, incluso asistían los plebeyos y esclavos de la época .

Pero no todo eran baños, también disponían de estancias reservadas para actividades gimnásticas y lúdicas.

Calor terapéutico

Cualquiera de estas técnicas tiene un objetivo común, buscar el equilibrio del cuerpo y la mente.

El calor aplicado siempre tendrá una temperatura superior a la del cuerpo, que variará dependiendo de la sensibilidad del paciente.

Aplicar calor es una opción cómoda, eficaz y rápida para prevenir y reducir las molestias musculares y reumatismos.

El calor aplicado puede clasificarse de dos formas distintas:

  • Superficial.
  • Profundo.

Cuando la penetración es baja se considera que ha tenido un impacto superficial.

Es profundo cuando se dan efectos biológicos gracias al calentamiento directo de tejidos profundos.

El calor corporal podemos obtenerlo de forma natural o artificial a través de aparatos térmicos.

La tecnología al servicio de la salud

Actualmente, la termoterapia ha evolucionado muchísimo, no solo la aplicamos con baños o ceras calientes.

fisioterapia

Vivimos en una época donde la tecnología no para de sorprendernos, innovando en productos increíbles para el cuidado y bienestar de las personas.

Hoy los tratamientos con calor terapéutico son realizados en diferentes formas tanto a nivel doméstico como profesional.

Por ejemplo, si eres deportista ya sea profesional o amateur, en algún momento habrás tenido la necesidad de atención fisioterapéutica.

En estos centros de fisioterapia podemos encontrar la amplia y diversa aparatología de termoterapia.

El calor artificial a través de aparatos como las corrientes de alta frecuencia, ultrasonidos o lámparas con luz ultravioleta también es muy utilizado en el sector de la estética.

Por suerte, no es necesario acudir a centros profesionales para tratarte cómodamente en casa con alguno de estos aparatos.

Para los pequeños problemas musculares tienes a tu disposición una extensa gama de productos conocidos como calor textil.

Estos interesantes productos están diseñados para ofrecer el máximo confort y comodidad de uso.

Uno de estos aparatos es la versátil almohadilla eléctrica con sistema inteligente de apagado proporcionando el calor más seguro y confortable.

También hay disponibles para otros muchos usos como los calientacamas, siendo ideales para ser usados con pacientes en camas ortopédicas.

Efectos de la termoterapia

  • Drenaje linfático

Favorece la movilización de líquidos y la eliminación de las sustancias de deshecho del organismo.

  • Relajante

Favorece la relajación, evitando y/o reduciendo los problemas derivados de las tensiones musculares.

Este efecto relajante es una importante ayuda para pacientes que sufran de espasmos musculares.

  • Vasodilatación.

Aumento del calibre de un vaso por relajación de las fibras musculares.

Tiene un efecto analgésico reduciendo molestias y favoreciendo una mejora en la nutrición de los tejidos así como en la eliminación de residuos.

Indicaciones más comunes

  • Bursitis
  • Contracturas y desgarros musculares
  • Fibromialgia
  • Molestias menstruales
  • Dolores gástricos
  • Enfermedades osteomusculares y reumáticas
  • Tensiones musculares, espasticidad.
  • Tendinitis para aliviar el dolor.
  • Trastornos de la circulación.

Contraindicaciones

Si padece de algún problema grave de salud es conveniente consultar a su médico antes de tratarse con termoterapia, sobre todo en los siguientes casos:

  • Cardiopatías
  • Hemorragia activa
  • Hipotensión grave
  • Insuficiencia hepática
  • Inflamación aguda

La termoterapia, como cualquier otra técnica al beneficio de la salud debe aplicarse con sentido común y ante cualquier duda, aconsejarse por un profesional.

Beatriz Ruiz García, Técnico ortoprotésico

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